Imagen destacada: Polluelo de ostrero americano siendo pesado para evaluar su condición corporal y crecimiento. Foto: Davi Pasqualetti
En el litoral sur del estado de São Paulo, Ilha Comprida sigue siendo uno de los pocos lugares donde aún se conservan grandes extensiones de dunas y vegetación de restinga. Este mosaico de ambientes, cada vez más raro, mantiene características ecológicas que han desaparecido en gran parte del litoral paulista y que hoy sobreviven como vestigios de un sistema costero más amplio que ya no existe.
Es en este escenario donde se reproduce el Ostrero Americano (Haematopus palliatus). Actualmente, Ilha Comprida concentra la mayor cantidad de parejas reproductivas en el estado, lo que la convierte en un sitio clave para la especie. Sin embargo, su presencia no significa que esté a salvo. Aunque se distribuye a lo largo de gran parte de la costa atlántica, en el estado de São Paulo está catalogada como especie amenazada de extinción.
Frente a este escenario, desarrollamos un enfoque de monitoreo continuo a lo largo de más de 70 km de playa. El trabajo incluye la búsqueda y seguimiento sistemático de nidos, lo que permite identificar áreas prioritarias de reproducción y evaluar el éxito reproductivo. El anillamiento de individuos constituye otra herramienta central, generando información sobre supervivencia, fidelidad al sitio y patrones de dispersión, especialmente en una región donde el conocimiento aún es limitado. Paralelamente, realizamos censos poblacionales periódicos que permiten estimar la abundancia y distribución de la especie a lo largo del litoral.
Hasta el momento, hemos anillado más de 20 individuos, varios de los cuales ya han sido reportados nuevamente gracias a la colaboración de la comunidad y de observadores de aves. Un caso destacado es el individuo “C0”, anillado como juvenil en Ilha Comprida en noviembre del 2024 y posteriormente registrado en marzo de 2026 a más de 200 km de distancia, en el sur de Brasil. Este tipo de registro evidencia que los ostreros utilizan múltiples áreas a lo largo de la costa, reforzando la necesidad de pensar su conservación a escala regional.
El monitoreo también incluye el registro de disturbios mediante observación directa y cámaras trampa. Entre las principales amenazas se encuentran la presencia de perros, el tránsito de personas sobre las dunas, la acumulación de basura y, de forma constante, la circulación de vehículos 4×4. Este último ha sido uno de los factores más críticos, asociado directamente a la pérdida de nidos durante la temporada reproductiva. A esto se suma la contaminación por plásticos. Un individuo juvenil anillado fue encontrado muerto tras ser atropellado, y el análisis de su contenido estomacal reveló la presencia de fragmentos de plástico, evidenciando que este problema afecta a la especie desde etapas tempranas de vida.
El proyecto también impulsa acciones de conservación, incluyendo la capacitación de voluntarios y el trabajo conjunto con gestores de áreas protegidas y autoridades locales, lo que ha contribuido a la implementación de una ley municipal para la protección de aves playeras. Asimismo, cuenta con el financiamiento de los Pequeños Fondos para la Conservación de Aves Playeras de Manomet y con el apoyo de Wader Quest, lo que ha sido fundamental para sostener las actividades de campo y monitoreo.
Estos resultados refuerzan la importancia de Ilha Comprida como sitio reproductivo, pero también evidencian la necesidad de mantener esfuerzos de monitoreo a largo plazo. En un contexto de creciente presión sobre los ambientes costeros, garantizar la permanencia de la especie dependerá de la continuidad de acciones integradas de investigación, conservación y participación social.
Para más información contacte projetoaveslimicolas@gmail.com o visite la página del proyecto en Instagram: @projetoaves_limicolas




